domingo, 31 de enero de 2016

Cuánto!


Cuánto de aquella estrella
irradian tus ojos,
cuánto de su polvo brillante
centellea en tu piel,
cuánto de ella
fluye en tu lágrima.


Cuanto más exploro tus pliegues
y más me pierdo en tu amada faz,
más se expande mi deseo
de aferrarme a su haz...

de luz.

Cuánto he de aguardar
a que mi invisible dance con tu invisible,
a la espera del clavel de sangre,
agazapados,
en el pasillo de las sombras.


¡Cuánta explosión de esperanza en la zozobra!
Hoy te confieso, mi ángel:
Desde que tu halo me ampara...
cuánto de todo me sobra.


Kauac Buluk ©

lunes, 11 de enero de 2016

Huida



Me escapé de la cárcel de tu acero,
me fugué de Alcatraz,
huí de la jaula de oro,
me evadí del estruendo 
de la caja del rencor,
Logré escapar de la sombra de tus huesos,
de tu ademán insolente con los labios
que enloquecía a mi lobo preso.

Voy tirando prendas al aire 
para convertir mi armario
en una pecera volante,
etérea,
ingrávida,
translúcida,
rodando por la autopista de un blues,
cayendo por la ladera de un motín
en el  que se sublevan las ilusiones
por el intento de homicidio
de los que las perdieron,
para asentarse como colibríes desafiantes
en los cuernos del toro de hierro.


Kauac Buluk
(derechos de autor reservados)