sábado, 27 de agosto de 2016
Manifiesto
Declaro al mar luz de vida,
patrimonio de las galaxias,
y le declaro mis ansias
de ser suya...algún día.
Solo un puñado de almas
penetraron en tu esencia,
un puñado de almas...y Alfonsina.
Ellos abandonaron la pestilencia
de las ratas y su codicia,
ratas que roen inocencias,
detritos que fagocitan.
Cuando este virus se autodestruya
volverás a respirar sin inmundicia
y yo seré por siempre tuya.
(© derechos de autor reservados)
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Alfonsina... sí...
ResponderEliminarLa novia eterna del mar.
Un abrazo Toro Salvaje.
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